(Basado en el Libro “Pequeñas Grandes Cosas, tus placebos personales” de Albert Figueras)
Mientras estaba “literalmente” encajonada en el asiento del avión de Spanair, que me regresaba a mi vida en Tenerife, tuve la oportunidad de leer un poco este libro que me regalaron en Re’09 y desde luego coincido totalmente con lo que dice.
Creo firmemente en el poder de la voluntad, poder que ejerzo a diario y que me permite vivir feliz en un mundo hostil, predispuesto a un mal rollo que está claro interrumpe y molesta a las personas que como yo solo quieren que la dejen hacer y que la dejen disfrutar haciendo.
EL efecto placebo nos cuenta científicamente cómo las personas somos capaces (en algunos casos) de mejorar físicamente gracias a la sugestión de diversos factores. El primero nace de la propia inicativa, aspecto fundamental y que tradicionalmente nos explican en la frase “querer es poder”. El segundo factor necesario en este efecto placebo se centras en el momento en que sucede y el tercer aspecto es nuestro entorno.
En el libro hablan de lo importante que es para la curación, el ánimo y el trato y complicidad del médico con la paciente; lo que en psicología llaman asertividad. y si trasladamos este aspecto a nuestra vida diaria, está claro que nuestro éxito también depende de la buena disposición con la que las personas y las circunstancias de nuestro entorno se comportan.
Como siempre la suma de los factores en el ser humano si altera el resultado y aunque la ciencia se ha encargado de ayudarnos a mejorar nuestra salud y las TIC nos ayudan a mejorar nuestro modus vivendi, el efecto placebo del buen trato y la energía positiva (esa que no podemos medir) serán las que nos ayudarán a que podamos emprender con éxito.

Yo he recibido en Re’09 una enorme cantidad de pastillas dulces (placebos) de ilusión, buen rollo y felicidad. Además de haber aprendido y descubierto muchas cosas en materia de innovación, la mejor parte la llevo en mi corazón (metafóricamente hablando, claro).






















Desde el equipo Azul, te enviamos un montón de buen rollo
Gracias equipo Azul, que les quede claro que sois mi placebo por los momentos. Cuando las cosas no están bien, pongo la mano y digo “buen rollito”. Besos
ante el pesimismo generalizado… ¡¡¡¡cuánto efecto placebo hace falta!!!! ¡¡¡¡muchísimo!!!!
Totalmente de acuerdo, no existe mejor medicina que la propia voluntad y el pensamiento positivo, dos elementos capaces de vencer cualquier enfermedad.